“Es un concepto filosófico y sociológico, que puede definirse como el proyecto de imponer la razón como norma trascendental a la sociedad”. Todo lo que nos rodea adquiere justificación a nuestros actos y los que vamos descubriendo a medida que pasa el tiempo. Algunos factores que llevaron a los grandes descubrimientos geográficos de españoles, portugueses e italianos en los siglos XV y XVI; tuvieron un auge creciente del capitalismo que despertó en las personas el deseo de obtener ganancias y estímulos en la concentración de la producción y distribución de los artículos de un País o comunidad en manos de unos pocos individuos o de una compañía privada.

También dieron paso al enriquecimiento de algunas ciudades europeas, de manera especial las ciudades italianas de Venecia, Florencia y Milán que monopolizaron el comercio y obligaron a los nacientes estados nacionales europeos a buscar otras rutas y otros mercados para sus productos y para la obtención de materias primas. El deseo de los monarcas europeos; se hicieron participes, aumentando su prestigio con las conquistas de tierras lejanas. También el sentimiento religioso de algunos hombres que les llevaba a difundir la fe de Cristo en todos los pueblos y naciones del mundo.

Los adelantos científicos y mecánicos tales como la teoría sobre la redondez de la tierra, la elaboración de cartas de navegación y de mapas, el perfeccionamiento de los barcos impulsados a vela y el perfeccionamiento y aplicación de la brújula a la navegación. Como toda época tuvieron principales consecuencias de los descubrimientos geográficos; ya que la intensificación del comercio que dio origen a una revolución comercial, con la formación de imperios coloniales con la preponderancia de la metrópolis y el condicionamiento social, económico, político y cultural de las colonias. Sucedió el fortalecimiento y dominio consecuente del sistema económico capitalista que llegó hasta hacerse único en el mundo occidental de entonces.

La imposición de los patrones y valores de la cultura occidental a los territorios, descubiertos con la destrucción de los valores y las tradiciones de los pueblos y las naciones que los habitaban. “La modernidad es un modo de reproducción de la sociedad basada en la dimensión política e institucional de sus mecanismos de regulación por oposición a la tradición, en la que el modo de reproducción del conjunto y el sentido de las acciones que se cumplen es regulado por dimensiones culturales y simbólicas particulares. La modernidad es un cambio ontológico del modo de regulación de la reproducción social basado en una transformación del sentido temporal de la legitimidad. En la modernidad el porvenir reemplaza al pasado y racionaliza el juicio de la acción asociada a los hombres. La modernidad es la posibilidad política reflexiva de cambiar las reglas del juego de la vida social. La modernidad es también el conjunto de las condiciones históricas materiales que permiten pensar la emancipación conjunta de las tradiciones, las doctrinas o las ideologías heredadas, y no problematizadas por una cultura tradicional”.